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Ante la vulnerabilidad de nuestro país a escenarios con escasez hídrica, INIA La Cruz a través de novedosa iniciativa impulsada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), evaluó y cuantificó el uso de algunas estrategias para disminuir los requerimientos de agua de riego en Paltos en la Provincia de Petorca.

Luego de tres años de ejecución, el proyecto “Estrategias para disminuir los requerimientos de agua de riego en paltos como herramienta para enfrentar la escasez hídrica en la provincia de Petorca” arrojó resultados que fueron presentados durante el seminario de cierre “Técnicas para la reducción del consumo de agua en especies frutales”, que despertó el interés de los más de 50 asistentes.

Durante tres años se evaluó las siguientes técnicas de uso: cubierta plástica, por goteo enterrado o subsuperficial y de mulch plástico sobre la hilera de huerto; indicando que en una de ellas se puede lograr un ahorro significativo del recurso agua, lo cual podría impactar positivamente en el ambiente y sostenibilidad de la agricultura del Valle de Petorca.

Estas estrategias para enfrentar la escasez hídrica apuntaban a minimizar las pérdidas por evaporación de agua desde el suelo. En Chile, no había estudios ni información previa acerca del uso de estas tres técnicas para ahorrar evapotranspiración o riego en palto relacionados con cubierta plásticas. Creemos, afirmó el director de proyecto, Alejandro Antúnez, “que avanzamos en esta materia y luego de tres años tenemos algunas conclusiones”.

Antúnez, precisó que esta iniciativa fue pionera ya que combinó varios aspectos en cuanto a las estrategias, tales como el “ahorro de agua, el impacto en la fisiología de los árboles y el resultado económico para el productor”, agregando que “permite que hoy podamos descartar ciertas técnicas y seguir profundizando en el uso de otras. Por ejemplo, las que tienen relación con el ahorro de evapotranspiración”.

En esa línea, la vocera de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) en la región de Valparaíso, Carolina Fuentes Besoaín, valoró la ejecución de la iniciativa que marcó un hito, desde el punto de vista de la información, en la innovación aplicada a los paltos.

“Desde FIA, conscientes de que la innovación es una herramienta clave para enfrentar los desafíos que nos impone el cambio climático y la vulnerabilidad de nuestros sistemas agrícolas frente a los escenarios de escasez hídrica; hemos apoyado el desarrollo de iniciativas que nos permitan fortalecer los sistemas productivos a través de prácticas sustentables, responsables e innovadoras”, dijo, detallando que “en este caso, se evaluó distintas estrategias de manejo agronómico en huertos comerciales de palto en la Provincia de Petorca, permitiendo obtener información técnica y económica relevante para la toma de decisiones de los pequeños y medianos agricultores de la zona”.

TÉCNICAS DE USO

La evaluación de la cubierta plástica buscó modificar los parámetros micrometeorológicos aumentando en la radiación difusa y en la fotosíntesis de sectores sombreados y estabilizando la capa límite bajo la cubierta.

Se midió los parámetros micrometeorologicos que estaban afectando al cultivo, los temas relacionados con polinización, crecimiento, rendimiento y evapotranspiración del cultivo.

Respecto a los resultados que arrojó esta técnica, Antúnez afirma, “Nosotros desaconsejamos el uso de cubiertas plásticas en condiciones de cerro. Sí, es factible evaluarla en zonas planas, que tengan mayor susceptibilidad a las heladas por cuanto el plástico protege y disminuye la hora en que el árbol se encuentra con temperaturas bajo cero. Por lo tanto, es una alternativa que podría ser válida en esas condiciones”.

Por otro lado, la técnica de la cubierta plástica es cara. “Estamos hablando de 30 millones de pesos por hectárea, con una estructura que tiene una duración promedio entre 8 y 10 años en base a polines de 8 metros de largo, plástico, alambre y otros insumos, lo cual la convierte en una técnica costosa”.

El único efecto diferente que encontramos fue en relación con los paltos que se encuentran al aire libre y paltos bajo plástico, donde se disminuye el daño por viento bajo plástico del orden de un 30% al 17% cuando colocamos plástico. Eso podría tener interés para productores que están muy afectados con este rasset.

En el caso del riego por goteo enterrado o subsuperficial se evaluó la reducción de la evapotranspiración, que ocurre por la disminución de superficie mojada, monitoreando también el mojamiento en profundidad del suelo y el potencial hídrico de la planta.

Se evaluó rendimiento comercial y fenología del huerto, además del desarrollo de enfermedades y condición de postcosecha de la fruta.

La técnica de riego por goteo enterrado o subsuperficial que, contrario a lo que estaba reportado en la literatura, no logró ahorro significativo en evapotranspiración. Por lo tanto, no es una técnica que pudiéramos recomendar. Yo, afirma Antúnez, “desaconsejaría el uso de gotero enterrado o subsuperficial porque no fue una técnica muy exitosa”.

El uso de mulch consistió en recubrir con plástico la sobrehilera del huerto, protegiendo la zona regada directamente por el gotero, impidiendo la evaporación directa del agua aplicada.

Esta fue una de las innovaciones que se implementó y que mejor resultado obtuvo, reduciendo hasta en un 15% el consumo de agua. “Hay varias ramas que pueden derivarse de esta técnica y definitivamente, afirma el director de proyecto, “continuaría la evaluación del uso de mulch sobre los camellones”.

La técnica de mulch en términos económicos tiene un costo promedio entre 4 y 5 millones de pesos con una duración entre 6 y 8 años ya que requiere de recambio y mantención por la degradación del mulch por la luz ultravioleta.

En cuanto a los parámetros que se midieron para esta técnica destacan las evaluaciones de rendimiento, calidad, control de la humedad a través de sensores FDR y volumen de agua aplicado. “Al implementar esta innovación, afirma Antúnez efectivamente observamos la reducción del agua evaporada directamente de la zona de raíces, mejorando la fracción de agua disponible en la zona de raíces. Con lo cual se podría disminuir los requerimientos hídricos en aproximadamente un 15%”.

Una de las ventajas adicionales del uso de esta técnica es el control de malezas en la sobrehilera del huerto, lo que favorecería el desarrollo de raíces superficiales que encuentran un ambiente óptimo de humedad en los primeros centímetros de suelo.

Asimismo, dijo el experto, “no hay detrimento en la calidad de la fruta ni en cuaja, floración, fenología ni tampoco en vida postcosecha de la fruta”.

Como gran conclusión podemos decir que la mejor técnica para ahorro de agua y con la cual podemos ahorrar hasta un 15% es el mulch sobre un camellón en riego por goteo en palto.

Consultado Antúnez por aquellos aspectos de la ciencia que podrían requerir de verificación o de nuevos estudios planteó, “En la zona de Petorca nos ha enseñado que cuando viene una sequía el productor realiza poda drástica o hace reducción de carga”. Surgen, indicó, a partir de estas prácticas algunas interrogantes, “cómo se recupera ese árbol, a qué tasa continúa evapotranspirando, cómo es la relación entre el agua que requiere y el nuevo follaje que tiene. Creemos que podríamos seguir explorando en esa línea y contar con una base científica sólida que apunte justamente a mejoradas estos manejos. Pero, con datos cuantificados”.

Acerca de INIA

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación agropecuaria de Chile, dependiente del Ministerio de Agricultura, con presencia nacional de Arica a Magallanes, a través de sus 10 Centros Regionales, además de oficinas técnicas y centros experimentales en cada una de las regiones del país.

Su misión es generar y transferir conocimientos y tecnologías estratégicas a escala global, para producir innovación y mejorar la competitividad del sector agroalimentario. www.inia.cl

 

Fuente: Inia.cl